Son postes cilíndricos y flexibles hechos de caucho reciclado. Sirven para separar áreas, proteger a los peatones y los vehículos, y son resistentes a los golpes y económicos en comparación con los bolardos de metal o de hormigón. Se utilizan en estacionamientos, entradas de vehículos, aceras, calles peatonales y en áreas industriales y de construcción.